Primer mes: guía de supervivencia para quienes empiezan en Dawnwalker

El plan más seguro para una primera partida: reservar tiempo para la trama, conocer las rutas sin coste y desconfiar del poder que parece gratuito.

La mejor costumbre al empezar The Blood of Dawnwalker es actuar con mesura. Reserva tiempo para las decisiones importantes, explora para conocer el mapa porque hacerlo no consume tiempo y no des por hecho que la faceta vampírica ofrece poder gratis solo porque se mueve más deprisa y parece más feroz.

Puede sonar prudente, pero la información disponible apunta una y otra vez en esa dirección. Dawnwalker gira en torno a un plazo limitado para avanzar en la trama, puntos de habilidad compartidos, la presión de la corrupción y las consecuencias de la infamia. Una primera partida temeraria seguramente será memorable, aunque también puede llenarse de problemas evitables cuyos avisos estaban a la vista.

Prioridades seguras para empezar

Prioridad inicialPor qué importaQué evitar
Entender el reloj de arenaLas acciones relacionadas con la trama consumen una cantidad de tiempo visibleAceptar misiones costosas a ciegas porque el mapa transmite urgencia
Explorar antes de comprometerseLa exploración no consume tiempoConsiderar que reconocer el terreno es una pérdida de tiempo
Respetar las funciones del día y la nocheLas formas de Coen resuelven problemas distintosIntentar afrontar todas las misiones en tu estado favorito
Usar el vampirismo con mesuraLa infamia y la corrupción pueden descontrolarseConvertir cada encuentro nocturno en una masacre pública
Aprovechar bien los santuariosPermiten gestionar habilidades, viajes rápidos y almacenamientoDescuidar las rutas eficientes en un juego sin monturas

Consejo 1: Toma el reloj de arena como una advertencia

La interfaz del reloj de arena quizá sea uno de los sistemas más claros del juego. Rebel Wolves ha confirmado que muestra cuánto tiempo consumirá una misión o actividad. El juego te permite conocer el coste de antemano. Si gastas segmentos valiosos, será porque has decidido que merecía la pena o porque no has valorado bien ese coste.

En una primera partida, la regla es sencilla: no aceptes gastos de tiempo sin pensarlo. Léelos, compáralos y ten en cuenta lo que dejarás de hacer. La guía de la mecánica de los 30 días explica las cifras y la estructura, pero para empezar basta con esto: si el juego marca una acción como costosa, tómalo en serio.

Consejo 2: Explora a fondo, porque explorar es gratis

Es una de las reglas confirmadas más generosas de Dawnwalker, y conviene aprovecharla. Si explorar no consume tiempo, conocer el mapa es una de las mejores inversiones posibles. Familiarízate con Svartrau, fíjate en la posible importancia de las rutas verticales alrededor del castillo de Greifberg y no consideres que deambular fuera del combate es perder el tiempo.

Además, el mapa es visible desde el principio, mientras que las actividades solo aparecen cuando las descubres. La idea es descubrir el mundo, no limpiar un mapa lleno de iconos. Como no hay monturas, saber desplazarse importa todavía más. El viaje rápido se gestiona desde el mapa del mundo, pero conocer las rutas entre los puntos principales sigue siendo útil. Consulta el índice de regiones a medida que se publiquen las páginas de cada lugar.

Consejo 3: No te encariñes demasiado con una sola forma

Es probable que los jugadores prefieran una faceta de Coen antes que la otra. Algunos disfrutarán del combate diurno disciplinado con la magia Hex y la Sangre Ardiente. Otros querrán recorrer los tejados como vampiros con Shadowstep y la forma de lobo. Tener una preferencia es normal. El error sería intentar jugar toda la campaña de una sola manera cuando el juego se construye alrededor de esa dualidad.

De día tienes acceso a los espacios públicos y un combate estructurado. De noche ganas movilidad vertical, capacidad depredadora y poder para sembrar el miedo. La guía del día y la noche ayuda a entender por qué usar la forma equivocada de Coen puede resultar frustrante al principio.

Consejo 4: Considera que elegir habilidades también cuesta tiempo

Los tres árboles de habilidades comparten una única reserva de puntos y subir de nivel consume tiempo. Por tanto, progresar cuesta tanto puntos como segmentos. No conviene abrir los árboles con la idea de que tarde o temprano podrás probarlo todo.

Elige una dirección que encaje con tu forma de jugar. Si confías en tu defensa y quieres aprovechar la magia alimentada por cargas, prueba la Hechicería. Si buscas una base humana más estable, la Maestría con la espada parece la opción menos incierta. Si persigues la movilidad nocturna, ten presente que el Vampirismo puede traer problemas de infamia y corrupción. La página de los árboles de habilidades compara estas opciones.

Consejo 5: La infamia no es solo un castigo

Muchas equivocaciones iniciales podrían venir de malinterpretar la infamia. Las conductas vampíricas visibles y las acciones violentas pueden aumentar la notoriedad y provocar toques de queda o la aparición de cazarrecompensas. Eso ya invita a actuar con cuidado. Pero una infamia elevada también puede desbloquear la resistencia. La notoriedad no equivale necesariamente al fracaso: abre una vía con consecuencias.

Si acabas de empezar, lo sensato es observar qué acciones registra el juego antes de intentar sacar partido al sistema. La guía de la infamia explica por qué sus consecuencias parecen tan políticas como punitivas.

Consejo 6: Asume que te perderás cosas sin considerarlo un fracaso

Rebel Wolves ha confirmado que hay más misiones que consumen tiempo que segmentos disponibles. Tendrás que renunciar a algunas. No se espera que veas todas las ramas importantes en una sola partida. Cuando aceptas esa idea, la presión de Dawnwalker cobra más sentido.

Ese es quizá el cambio de mentalidad más útil para quien empieza. Una primera partida puede centrarse en construir una versión coherente de Coen, sin intentar agotar todas las posibilidades de Vale Sangora. Hay varios finales confirmados y algunas misiones secundarias podrían seguir disponibles después de terminar la misión principal. La campaña pide decisiones que tengan peso.

Si empiezas con esa idea, los sistemas encajan mejor entre sí. Lee los costes, reconoce el terreno gratis, adapta tus planes a tu forma actual y no dejes que tu apetito ponga a todo el valle en tu contra demasiado pronto.

Véase también